Polonia.

He viajado a Cracovia (Polonia) en dos ocasiones, por motivos bien diferentes, distintas estaciones climáticas y diferentes años. Voy hacer una introducción general de ambos viajes, ya que la mayoría de las cosas continúan iguales a pesar del tiempo.
La primera fue hace varios años en otoño, el vuelo fue bueno y nuestra llegada a Cracovia nos sorprendió con una bajada de temperaturas importante y un clima muy otoñal, debéis tenerlo en cuenta.
Teníamos reservado el alojamiento , buscamos como siempre un buen precio, acordaos que Polonia todavía ( afortunadamente para nosotros) no esta en el euro , su moneda es el zloty, con lo cual el cambio era muy ventajoso para nosotros.

Después de mirar varias opciones nos decantamos por un apartamento, y la verdad es que nos sorprendió gratamente . La agencia a la que acudimos era SODISPAR. 
Cuando contactamos con ellos , a través de Internet, nos ofrecieron también la posibilidad de contratar un taxi, que nos recogería en el aeropuerto y nos llevaría a la agencia y posteriormente al apartamento .
Efectivamente, todo fue tal como nos dijeron y además por un precio muy ventajoso , ya pactado y sin sobresaltos .
Realmente el apartamento para cuatro personas estaba limpísimo, muy bien amueblado , renovado y muy completo. Y lo mejor,  en pleno centro de Cracovia .

Se puede pagar tanto en euros como en zlotys , y en la agencia hay personas que hablan español. La verdad es que todo fueron facilidades , cosa de agradecer ( nuestra hija a su llegada como Erasmus también había estado en otro apartamento de la misma agencia ).

Cosas tener en cuenta , lo primero que debemos llevar algo de dinero en zlotys , también podemos cambiar allí en multitud de casa de cambio (los bancos no lo hacen) pero siempre con algo de comisión , si tenemos que hacerlo  debemos fijarnos en el cambio que ofrecen.
La comida es muy barata , todo en general , por ejemplo un menú para cuatro, en un restaurante muy acogedor, muy coqueto y céntrico puede costar unos 140 zlotys ( unos 32 euros al cambio).
Algo muy frecuente en toda Cracovia son los restaurantes pequeños , llenos de detalles acogedores , flores y velitas en todas las mesas y un ambiente de muy intimo.
Y si esto no te apetece siempre puedes encontrar  sitios que venden comida para llevar ( kebat, pizza, etc.) o bien las maravillosas rosquillas , los Bagels o Precel   que los venden casi en cada esquina , en unos carritos muy típicos y a un precio increíblemente barato. Realmente merece la pena probarlas , las hay con queso, sésamo , cereales y una gran variedad.

Otro de los lugares que merece la pena visitar son los “Bares de Leche”,donde por poquísimo dinero se hace una comida típicamente polaca. Hay que tener en cuenta que suele haber cola . Pero lo recomiendo al cien por cien, esta ultima vez que estuve, fuimos a varios y quede maravillada, por la cantidad que ponen y la calidad.

Por último hablaremos de como nos movimos (en las dos ocasiones), todos los días que estuvimos allí, la mayoría de las veces a pie , ya que es una ciudad relativamente pequeña , sobre todo el centro (donde se concreta la mayoría de los monumentos y visitas) , y sino en el tranvía. Ojo que los billetes se tienen que comprar en las propias paradas , las maquinas tienen posibilidad de español , o bien en los quioscos .
Conviene comprarlos y ficharlos, ya que hay bastantes revisores , que al ir de paisano y no de uniforme, te pillan con frecuencia, y las multas son importantes.
La segunda visita la hice en invierno, queríamos ver el Mercado y las actividades que hay antes de Navidad, en esta ocasión también nos alijamos en un apartamento de la misma agencia, un poco menos céntrico, pero también muy limpio y muy acogedor. Con un frió impresionante, que incluyo incluso una nevada, pero que nos enseño Cracovia con todo su encanto.

Con toda la logística preparada nos dispusimos a pasar unos días estupendos visitando Cracovia , Auschwitz-Birkenau y las Minas de Sal de Wieliczka. Y en la segunda ocasión incluimos Zakopane, en los montes Tatras.

 

   

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